Betacaroteno: Nutrir el cerebro y calmar la mente desde el cuerpo
- Susana Águila

- 5 jul
- 3 Min. de lectura

En la alimentación consciente, cada ingrediente puede convertirse en una herramienta de sanación. Así lo vivimos desde la yoga terapia, donde la nutrición no solo alimenta tejidos, sino que también puede calmar la mente y regular el sistema nervioso. Hoy hablamos del betacaroteno: un pigmento natural con profundas propiedades neuroprotectoras, presente en alimentos como la calabaza, la col rizada (berza) o las zanahorias.
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¿Qué es el betacaroteno?

El betacaroteno es un carotenoide, es decir, un pigmento vegetal que da ese característico color anaranjado o verde oscuro a ciertos alimentos. Una vez en el cuerpo, se transforma en vitamina A, esencial para funciones vitales como:
La salud ocular
El sistema inmunológico
La regeneración celular y la piel
Y, menos mencionado pero igual de importante: el equilibrio emocional y neurológico
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Enfoque neurocientífico: el cerebro también come

Diversos estudios en neurociencia nutricional han demostrado que el betacaroteno:
Reduce la neuroinflamación y el estrés oxidativo, ambos asociados a la ansiedad, el deterioro cognitivo y la fatiga mental.
Favorece la producción de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, claves para la regulación emocional. Protege las neuronas, mejora la plasticidad cerebral y fortalece la memoria a largo plazo.
El cuerpo necesita nutrición, pero también reconocimiento. Una dieta consciente no solo alimenta tejidos, sino que restaura vínculos internos con el bienestar
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Enfoque somático: alimentar para regular

Desde la mirada de la yoga terapia, no basta con nutrir: necesitamos habitar lo que comemos. Una alimentación rica en alimentos con betacaroteno (como la calabaza, la berza, la zanahoria o el mango) es una forma tangible de traer calma al sistema nervioso. Texturas naturales, sabores suaves y colores tierra nos ayudan a enraizar, a volver al cuerpo y a salir del exceso mental.
Cuando el sistema digestivo recibe alimentos combinados con conciencia, y aromas como el tomillo o el limón estimulan el nervio vago, se activa una respuesta parasimpática: la vía biológica de la calma.
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Receta: Ensalada reguladora de betacaroteno con vinagreta de tomillo

Ligera, antioxidante y emocionalmente reconfortante
Ingredientes para la ensalada (2 porciones):
1 taza de berza (kale) en tiras finas, masajeada con unas gotas de aceite y sal
1/2 taza de calabaza cocida al vapor o asada en cubitos
1 zanahoria rallada (opcional)
1 mango pelado y hecho en cubitos (opcional)
Un puñado de semillas de girasol o nueces troceadas
Opcional: brotes (tus preferidos) para más volumen verde
Vinagreta tibia de tomillo:
2 cdas de aceite de oliva virgen extra
1 cda de jugo de limón o vinagre de manzana
1 cdita de mostaza suave o de Dijon
1/2 cdita de tomillo seco (o 1 ramita fresca)
1 cdita de miel o sirope de agave (opcional)
Sal marina y pimienta al gusto
Preparación:
Calienta ligeramente el aceite con el tomillo para liberar su aroma.
Añade limón, mostaza, miel y mezcla hasta emulsionar.
Vierte la vinagreta templada sobre la ensalada y mezcla al momento de servir.
Ritual somático: come despacio, con gratitud. Esta ensalada es aire y raíz. Es ligereza con sostén. Ideal para momentos en que necesitas claridad sin rigidez.
Cada hoja es una forma de regresar al cuerpo. Cada bocado puede recordarte que estás aquí, presente, viva
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Beneficios de los ingredientes: nutrición que abraza

Cada alimento en esta receta ofrece no solo nutrientes, sino mensajes al cuerpo:
• La calabaza, suave y dulce, calma el sistema digestivo y aporta betacaroteno para proteger las neuronas.
• La zanahoria, firme y terrosa, estabiliza emocionalmente mientras reduce el estrés oxidativo.
• El mango, con su dulzura fresca, despierta placer y ligereza, estimulando la vitalidad emocional.
• La berza (kale), densa y clorofílica, fortalece estructuras internas y ayuda a modular neurotransmisores clave como la serotonina.
• El tomillo, en la vinagreta, despierta el nervio vago, calienta el centro y aporta claridad digestiva y mental.
La patata dulce, aunque no esté en la receta base, es un gran complemento en esta familia de alimentos: arraiga, reconforta y favorece el descanso y la serotonina.
Estos alimentos, cuando se combinan en rituales cotidianos, no solo nutren: restauran presencia, sostienen el cuerpo emocional y devuelven a casa.
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Bibliografía
NIH - Institutos Nacionales de Salud (EE. UU.)
Vitamina A: hoja informativa para profesionales de la salud.
Linus Pauling Institute – Universidad Estatal de Oregón
Carotenoides y betacaroteno.
Petersen et al. (2020)
Efectos neuroprotectores de antioxidantes dietéticos.
Frontiers in Aging Neuroscience.
Tsuboi et al. (2018)
Bajos niveles de carotenoides y síntomas depresivos.
Journal of Nutritional Biochemistry.
Stephen Porges (2011)
La teoría polivagal: fundamentos neurofisiológicos de la regulación emocional.
Gabor Maté (2011)
Cuando el cuerpo dice no: el costo del estrés oculto.







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